jueves, 18 de agosto de 2011

Grand Tapou (3.153m) y Pic Milieu (3.128m). Montañas lejanas por el valle del Ara -16.08.2011


El sol ya toca las altas cimas que circundan el valle del río Ara, mientras el bosque aún reposa a la sombra
 La ascensión por el valle del Ara a las montañas que componen el macizo del Vignemale presupone estar dispuestos a salvar grandes desniveles y a recorrer largas distancias.

Los picos de Tapou y Milieu se descuelgan al Sur del Monferrat, siendo los únicos del macizo que no abrazan al glaciar d’Ossoue.
Mi hermano Manuel y yo  aún no habíamos subido estos dos tresmiles, por lo que enseguida nos pusimos de acuerdo para realizar la ascensión en una sola jornada, partiendo de San Nicolás de Bujaruelo (1.338m).
Emprender un itinerario tan intenso, por zona agreste y poco habitual, supone estar resuelto a vivir el entorno en cada uno de sus puntos, constituyendo la cima sólo una parte más del mismo.
Son las 7h 30m cuando comenzamos a trotar por el fondo del valle del Ara. La humedad acumulada durante la noche impregna el ambiente en una mañana que se muestra clara y prometedora.
Empezamos recorriendo primero la pista, después el sendero que bordea el cauce del río Ara, dejando a nuestra izquierda los sucesivos valles que se abren hacia lo alto, primero el de Otal, luego el de Ordiso y, a los pocos metros de haber cruzado el 2º torrente que, desde la cresta fronteriza con Francia, vierte sus aguas en el Ara, finalmente alcanzamos el de Vilá.

Cerrando el valle del Ara, las moles del Pic de Milieu en primer plano, a la derecha, y el Cerbillona, algo detrás y a la izquierda, nos muestran la envergadura del macizo de Vignemale.
El objetivo es acceder al valle francés de Ossoue atravesando el fronterizo Puerto de Plana del Alba (2.504m).
La pendiente frente a nosotros, hacia el Este, es de las que te fuerzan a realizar un acto de voluntad y decir “hacia arriba y sin compasión”, hasta superar los 1.000m que nos separan del Puerto.
Vamos subiendo por muy empinada ladera de pasto (si las vacas lo hacen, nosotros también), y casi sin percatarnos el río Ara va quedando allí abajo. Estamos entonados y el ritmo es bueno.

Hacia los 2.000m de altitud la pendiente se suaviza y el Puerto se hace visible. Sigue sin haber camino, pero el objetivo es claro y el entorno nos ha acogido hace ya rato.

El Pic Rondó se bordea por su izquierda

Desde el collado hemos de descender unos 250m, en la vertiente francesa, para bordear el Pic Rondó por su izquierda, hasta alcanzar el sendero que, desde Ossoue, se dirige a los lagos de Monferrat.
Bordeamos el lago superior, situado bajo la brecha de Tapou, y seguimos ladeando al pie del contrafuerte que desciende del Pic de Milieu (3.128m) hasta entrar en la canal por la que se accede sin dificultad a la horcada (3.080m) entre este y su hermano mayor, el Grand Tapou (3.153m). Hemos tardado 5h 30m en alcanzar las cimas.

Al norte del Tapou una descompuesta y aérea cresta lo une  con el Monferrat. El resto de los picos que componen el macizo del Vignemale se muestran ante nuestros ojos: la “marmolera” del Cerbillona, el Clot de la Hount, el Grand Vignemale y finalmente, algo más abajo, el Petit Vignemale.

Decimos adiós al Grand Tapou e iniciamos el descenso

El ambiente es de alta montaña, el tiempo pasa sin darnos cuenta. Observamos atentamente las empinadas pedreras que se descuelgan desde aquí hacia el pie del corredor de la Moscowa; evaluamos la posibilidad de descender por ellas, y finalmente consideramos que será más rápido volver por el itinerario de subida, aunque ello suponga tener que a ascender de nuevo al Puerto de Plana de Alba.

Encaminados hacia el lago superior de Monferrat, donde comeremos algo

Bajamos deprisa, comemos ligeramente en el lago superior de Monferrat y seguimos la marcha.

De regreso, divisamos en lontananza el Puerto de Plana del Alba por donde retornaremos a la vertiente del Ara

Bordeamos el Pic Rondó y remontamos hasta el Puerto con menos esfuerzo del previsto.
Última mirada hacia atrás antes de emprender rapidísimo descenso hacia el valle del Ara.

El terreno sin trazas por el que zanqueamos nos resulta familiar, arriba queda el Puerto, abajo una vaca nos observa sin demasiado entusiasmo. Nosotros seguimos muy contentos cuesta abajo.
El último tramo a pie de valle, acompañando al río hasta San Nicolás, se nos antoja más largo que a la subida. Es que las piernas van ya cargaditas con este trote sostenido que llevamos desde hace horas.
Llegamos a San Nicolás a las 17h 30m, agradecemos el baño y las cervezas con los que nos “obsequiamos”, sintiéndonos contentos por la jornada realizada.
Recorrido de no sé cuántos km, salvando un desnivel acumulado de 2.300m de D+, realizado en 10h por un entorno salvaje y natural que nos ha llenado plenamente.

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