domingo, 24 de marzo de 2019

Aceña y Hornillo, río pausado y arroyo deslizante, respectivamente, en la Sierra de Malagón.



Al Sur y Oeste del puerto de Guadarrama se levanta la Sierra de Malagón que, además de marcar el límite entre Madrid y Ávila, es el enlace entre las parameras de Ávila y el conjunto montañoso de Gredos.

El "dorso" SSO de Malagón, con el punto más señero en el Pico de Abantos, constituye una especie de plano inclinado de superficies onduladas surcadas por los cursos de agua que se encajan en gargantas más bien amplias, como la del río de la Aceña y la del arroyo del Hornillo.

La circular de hoy discurre por zonas de Majadas, Rentas y Cercas, Solanas y Umbrías en una franja de aproximadamente  1,5km de ancha por unos 5km de larga, orientada de Oeste/Este, con puntos más distantes en el Puerto de Malagón (1.536m) y el Puente de la Aceña (1.160m), respectivamente.

El recorrido, realizado en el sentido de las agujas del reloj, sigue aguas arriba el fluir pausado del río de la Aceña, y de su afluente el arroyo del Tobar, descendiendo luego, tras pasar por el Puerto de Malagón, junto al arroyo del Hornillo en su deslizar por las Chorreras Alta y Baja. Es el Aceña el cauce principal, que primero recoge las aguas del arroyo del Tobar (en la zona de Las Hurdillas) y posteriormente, en el  Puente de la Aceña, las del arroyo del Hornillo.


Son las 9h cuando emprendemos la marcha en el solitario Puente de la Aceña, aguas arriba del río del mismo nombre hasta alcanzar la Umbría Calleja. El ganado pasta aparentemente insensible al frío que hace a la sombra mientras nosotros apretamos el paso para llegar cuanto antes a la zona soleada, al tiempo que observamos el incipiente brotar de los arbustos.




En un momento dado, tras cruzar los cauces del río Aceña y del arroyo Tobar, un sendero pedregoso enfila directamente hacia arriba, abandonando el llano, al encuentro del sol que hace rato está dando sobre el Risco del Galdano.

Es una subida empinada que salva unos doscientos metros de desnivel. El sol y la pendiente tardan poco en “templarnos” a medida que dejamos atrás y abajo la sombra junto al río. Las jaras perfuman el ambiente y los enebros lo adornan.


Alcanzamos un murete en lo alto del cordal (encontraremos muchos más a lo largo de la jornada) y continuamos ascendiendo pegados a él. Por encima, a la izquierda y a lo lejos, se divisa el embalse de la Aceña, a los pies de la población de Peguerinos.

Embalse de la Aceña
Seguimos la senda que pronto se transforma en camino de herradura, y por debajo del Risco del Galdano nos adentramos en un corto desfiladero que luego da acceso a unas amplias laderas, al pie de las Rentas del Tobar y de Robledondo.

Desfiladero del Galdano


Tras abandonar el desfiladero la trocha, al principio difusa y que exige cierta orientación, se va consolidando a medida que se acerca al embalse del Tobar, hasta confluir con una clara pista que ya se sigue sin dificultad alguna. A pesar de ser entrado el invierno aún quedan hojas de roble prendidas de algunas ramas. De nuevo detalles que adornan la marcha.


Paulatinamente nos acercamos al Puerto de Malagón, lugar de referencia y de confluencia de caminos. Atrás queda el embalse del Tobar.


Una vez en el Puerto tomamos dirección SSO por el Camino del Pinar, iniciando un largo llaneo con zona de páramo a la derecha y de pinar a la izquierda.  El paisaje es amplio e induce a la serenidad.

En un momento dado una pista lateral hacia la izquierda abandona la que venimos siguiendo y se interna en el pinar para, al poco, embocar con un cortafuego que se enfila directamente hacia la cima del Cerro de la Cabeza, cuyo vértice geodésico es visible desde la distancia.

El Cerro de la Cabeza (1.679m) es el punto más alto por el que pasamos hoy, y constituye una buena atalaya desde la que observar alrededor, desde el lejano Gredos a los más próximos Pedriza, y San Lorenzo del Escorial, al pie mismo del Cerro.

Sierra de Gredos

La Pedriza, con el collado de la Dehesilla en el centro

San Lorenzo de el Escorial
Retomamos la marcha iniciando el descenso hacia la Majadahonda, en busca del arroyo del Hornillo. Seguimos y cruzamos varias de las pistas que abundan por la zona, con el punto final fijo en la mirada.

Llegamos junto a un oportuno abrevadero / fuente cuya agua bebemos con agrado a la par que observamos sus detalles.



Continuamos el descenso y nos internamos en un pinar en el que se pierde la perspectiva. Encaramos el tramo en el que más atentos hay que ir del track.

Finalmente ya vemos el barranco del Hornillo; amplio e inconfundible por su arroyo directo hacia una mancha de pinar y por el gran número de cercas y muretes que anteceden. Paisaje en verdad característico.

Barranco del Hornillo


Abandonando la senda vamos directamente a cruzar el arroyo del Hornillo atravesando las lajas tumbadas que conforman las Chorreras Altas por las que el agua se desliza silenciosamente ¡Atención a los resbalones! Tienen poca inclinación pero caer sentado de golpe sobre el pulido granito es una sensación a evitar.

Chorreras Altas del Hornillo
Seguidamente, con la vista fija en la embocadura del pinar, vamos perdiendo altura progresivamente a la par que vamos franqueando muretes. Una especie de entretenida gymkana campestre.

Alcanzado el pinar se encuentra la nítida senda que, aguas abajo del arroyo del Hornillo, conduce hasta la popular Chorrera Baja, hoy con poca agua pero espectacular en primavera (pincha aquí), a tope de caudal.

Chorrera Baja del Hornillo
Estamos cerrando la circular; tan sólo un último tramo dentro de un bosque de muy altos pinos que, cómodamente nos devuelve al Puente de la Aceña, ahora repleto de vehículos y de personas, dando por finalizado un recorrido de unos 14km de longitud, salvando un desnivel total en ascenso de unos 600m de D+ sosegado y pleno de detalles que permite orear el espíritu en paisajes solitarios.



4 comentarios:

  1. Hola Carmar.

    Después de disfrutar de las alturas, ahora toca hacer lo propio con las zonas bajas, recorriendo los cauces de los ríos, bosques y zonas de pastos.

    Veo que la zona de Gredos o eso parece ... aguanta todavía la nieve, nos vemos pronto.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El reducto de Gredos todavía la tenía, aunque escasa y ya en retirada ahora.

      Pronto nos vemos.

      Un saludo

      Eliminar
  2. El día del Trabajo hicimos esta ruta, pero comenzando en Robledondo y remontando el Arroyo del Hornillo hasta su nacimiento, y subiendo al Barranco de la Cabeza. La Sierra de Malagón es digna de ser visitada. Como ya he comentado, una de mis debilidades. Bonita ruta Carmar. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Rafa, por tu comentario. Ya sé que nos atraen las mismas soledades; menos mal que las seguimos encontrando.

      Un abrazo

      Eliminar